sábado, 13 de julio de 2013

Tatuaje para dos


La familia de Nikki Winfield creía que tenía una tienda con mucho éxito y que estaba casada con un médico, pero en realidad era una artista del tatuaje con ciertos problemas para comprometerse. Cuando una urgencia familiar la obligó a volver a casa, se dio cuenta de que tenía que encontrar un marido a toda prisa. Fue entonces cuando pensó en el dentista Hollister Marx, al fin y al cabo un dentista era un médico, ¿no? Y además él le debía un favor. El problema surgió cuando los besos de su supuesto marido empezaron a hacerse demasiado reales.

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